Tomado de la Revista Noticreto Edición Especial Covid-19
Autor: Jorge Hernán Estrada,
Presidente del Comité de Salud Ocupacional de ANDI y Presidente Ejecutivo Ascolfibras

¿Qué es un coronavirus?

Los coronavirus son una extensa familia de virus que pueden causar enfermedades tanto en animales como en humanos. En los humanos, se sabe que varios coronavirus causan infecciones respiratorias que pueden ir desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo conocidos también por sus siglas en inglés como MERS y SARS respectivamente. El último coronavirus descubierto causa la enfermedad denominada COVID-19.

¿Qué es la COVID-19?

La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus desconocida hasta que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019 y se convirtiera en una pandemia que afecta a muchos países del mundo.

¿Cuánto tiempo sobrevive el virus en las superficies?

Los coronavirus son zoonóticos, es decir, que generalmente comienzan en animales y en ocasiones evolucionan hasta infectar personas, como sucedió con SARS-CoV que se transmitió de los gatos de civeta a los humanos y el MERS-CoV que pasó de los camellos a las personas.
Se cree que el virus se propaga principalmente de persona a persona, a través de pequeñas gotas respiratorias producidas cuando una persona infectada tose, estornuda o habla, cayendo en las mucosas de la boca, de la nariz, en las conjuntivas de los ojos o ser inhaladas a los pulmones de las personas cercanas. Algunos estudios recientes sugieren que COVID-19 puede ser transmitido por personas que no muestran síntomas y de forma indirecta, por contacto con objetos que se encuentren en su entorno inmediato como barandas, pomos de puertas, pasamanos, botones de ascensores, entre otros. Existen pruebas de que el virus puede producir infección intestinal y estar presente en las heces, sin embargo, sólo un estudio ha cultivado este virus a partir de una muestra de heces pero no se ha notificado transmisión fecal-oral.

¿Cómo se propaga el COVID-19?

Diversos estudios demuestran que el virus puede sobrevivir hasta 72 horas en superficies de plástico y acero inoxidable, menos de 24 horas en superficies de cartón y menos de 4 horas en superfi cies de cobre. Lo más importante a tener en cuenta sobre el contacto del coronavirus con superficies es que estas se pueden limpiar fácilmente con desinfectantes domésticos comunes que matan el virus.

¿Cuáles son los síntomas de la COVID-19?

Los síntomas más comunes son fiebre, tos seca y cansancio. Algunos pacientes pueden presentar dolores, congestión nasal, dolor de garganta o diarrea, estos síntomas suelen ser leves, aparecer gradualmente y tienen el potencial de transmitir el virus a otras personas. La mayoría de las personas se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario. Las personas mayores de 60 años y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, diabetes, cáncer, o problemas cardíacos o pulmonares, tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad gravemente, pero también está expuesta cualquier persona al contagio. Por ello se recomienda a las personas de todas las edades que tengan fiebre, tos y dificultad respiratoria buscar atención médica.

¿Cuánto tiempo transcurre entre la exposición a la COVID-19 y el desarrollo de síntomas?

El tiempo transcurrido entre la exposición y el comienzo de los síntomas suele ser entre cinco y seis días, pero puede variar entre 1 y 14 días.

¿Cómo se confirma el diagnóstico de COVID-19?

La detección del virus, se hace a través de pruebas de laboratorio, mediante técnicas directas o indirectas:
1. Pruebas de detección directa
• La RT-PCR: Es una técnica molecular que detecta el genoma del virus, es la prueba de referencia por ser la más sensible y específica que diagnostica la enfermedad. La muestra se toma con hisopos de cavidad nasal y orofaringe. Esta técnica puede detectar el genoma viral desde días antes de la aparición de los síntomas, aumentando la probabilidad de positividad hasta ser máxima alrededor del 7º día y disminuyendo a partir de ahí hasta aproximadamente el final de la segunda semana.
• Los test inmunológicos que detectan las proteínas (antígenos) del virus, son el segundo tipo de test directos. Son mucho más rápidos que el RT-PCR, toman pocos minutos y no requieren de equipo sofisticado. Pueden dar positivos de 1 a 5 días después de iniciada la infección, tienen una especificidad aceptable y una prueba positiva en presencia de un caso sospechoso, es confirmatoria de la enfermedad. Su desventaja, es que son mucho menos específicos, su sensibilidad varía entre el 34% y el 80%.

2. Pruebas de detección indirecta (pruebas rápidas)
Estas pruebas no detectan el virus sino que identifican la respuesta inmune del organismo frente a él. La muestra que se toma es una gota de sangre para detectar los anticuerpos generados, se les llama kits de prueba, sepueden realizar en pocos minutos y no requieren equipo complejo ni personal altamente capacitado. Un paciente con cierta instrucción, se la puede practicar él mismo, solo necesita una gota de sangre y el kit. Las desventajas radican en que son mucho menos específicas y que el
organismo necesita varios días para producir anticuerpos detectables; lo que significa que una persona puede estar infectada pero durante los primeros días no dar positivo en el test. Algunos test de anticuerpos pueden distinguir el tipo de inmunoglobulina: si es IgM indica una infección reciente, o IgG indicativo de una respuesta secundaria y por tanto, más prolongada.

¿Cómo es el tratamiento?

Hasta el momento no existe un tratamiento específico. Hay muchas investigaciones en proceso y se está avanzando en el desarrollo de las vacunas. El tratamiento comienza cuando el paciente presenta síntomas y aumenta su intensidad de acuerdo con la gravedad del paciente.

¿Cuál es el pronóstico?

Alrededor del 80% de los pacientes se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento especial. Se estima que 1 de cada 6 personas que contraen la COVID-19 desarrolla una enfermedad grave y tiene dificultad para respirar. Cerca del 2% de las personas que han contraído la enfermedad, pueden llegar a fallecer. Las personas mayores y las que padecen afecciones médicas subyacentes, como hipertensión arterial, diabetes, cáncer, o problemas cardíacos o pulmonares, tienen más probabilidades de desarrollar la enfermedad de forma grave.